Es al anochecer, cuando el sol se retira de los cerros orientales, que Bogotá se deja descubrir. El contraste es radical: del gris cotidiano al brillo emocional. En el núcleo de la noche aparece una práctica https://laylajzms773154.blogsvila.com/40530399/el-arte-del-coqueteo-en-la-noche-capitalina